













Los animales siempre han sido parte de mi vida desde la infancia, en aquellos eternos veranos en la casa de mis abuelos en Chascomús, en el campo. Recuerdo cómo me despertaba cada mañana con el canto de los pájaros y el mugido de las vacas. Pasaba mis días correteando entre los perros y acariciando a los gatos que se acurrucaban en mi regazo. También me encantaba observar a los caballos correr libres por los prados verdes. Cada encuentro con un animal me llenaba de alegría y me hacía sentir una conexión especial con la naturaleza. Mi amor por los animales ha perdurado a lo largo de los años y hoy en día sigo disfrutando de su compañía y cuidando de ellos.


....En obras....


En obras....
En obras